A NADIE LE AMARGAN… UNAS LENTEJAS

Existen muchos tipos de lentejas

Estamos pasando por unos días un poco raros, según escribo esto, estamos exactamente en el tercer día de la segunda semana de confinamiento. Muchos estaréis lejos de casa, o no podréis estar con la familia.

En la familia de mi madre, por ejemplo, nos juntamos los viernes para comer todos juntos. Os podéis imaginar el festival del guiso que hace mi abuela Paca cada semana. Se me hace la boca agua de pensarlo. El caso es, que hemos pensado, que ya que no vamos a probar esos platos de cuchara de «la abu » en un tiempo… ¡Pues los haremos nosotrxs!

Además coincide con el tiempo, que está un poco loco, y después de unos días primaverales – incluso de verano- en pleno invierno, ha vuelto el frío, y eso en casa se ha notado. Vamos, que a todos nos pareció una buenísima idea hacer unas lentejitas en plena pandemia.

La receta de hoy, aunque son unas lentejas riquísimas, (corroborado por mis dos compis de piso, Laura – del vídeo de ¡Manda Huevos!– y Mikel), no son las tradicionales.

No abusamos mucho de la excusa de ir al súper para salir porque somos muy buenos ciudadanos, así que hemos aprovechado todo lo que teníamos en casa que les podía ir bien.

INGREDIENTES:

  • Lenteja pardina
  • Sal y aceite
  • 1/2 cebolla y 1 ajo
  • 1/3 calabacín
  • 1 patata
  • Compango (solo hemos utilizado el tocino entrevelado y el chorizo)
  • Tomate frito (el nuestro es casero, pero puedes usar uno del súper)
  • Pimentón dulce

Como veis son ingredientes bastante sencillos, en el caso de que seáis vegetarianos o veganos, podéis saltaros el paso de la carne, y añadir por ejemplo zanahoria, que siempre va muy bien con esta legumbre. O si no tenéis compango, que se utiliza más para las judías, fabes, etc., podéis usar ternera, costilla… ¡A gusto del consumidor!

PASO 1

Lenteja pardina

Por la mañana, habremos puesto las lentejas a remojo en un recipiente. Las dejaremos ahí mientras vamos preparando la verdura.

Primero troceamos la cebolla y pelamos el ajo. Yo personalmente echo el ajo entero pero, como sabéis, podéis añadirlo a vuestra manera. Preparamos nuestra olla con un chorrito de aceite y a fuego medio echamos la cebolla y el ajo. Lo dejamos dorándose.

Hacemos lo mismo con el calabacín y con las verduras que tengamos, y seguido, también incorporamos la patata. TRUCO: La patata en dados pequeños se hace más rápido.

PASO 2

Es el paso que puedes saltarte si no comes carne… 😉

Troceamos el tocino entrevelado y lo ponemos en la olla con nuestras verduras, esto hará que tenga un sabor muy bueno. ¿Por qué ahora el chorizo no? Porque no queremos que suelte toda su grasa. Por eso esperaremos un poco y lo incorporaremos en el último paso.

PASO 3

Este es el paso que mejor sabor le va a dar a nuestras lentejas. Añadimos el tomate, tampoco muchísimo, yo suelo echarlo a ojo, pero serían más o menos 2 o 3 cucharadas soperas. Removemos bien y añadimos el pimentón dulce. (Al gusto, en el vídeo podéis ver cuánto echo, la idea es que le de un toque sin que se coma los demás sabores).

PASO 4

¡Ya estamos casi! Pero falta algo esencial… ¡Las lentejas! Las ponemos en un colador y las limpiamos bien con agua. Y de ahí a la cazuela. IMPORTANTE, aunque de primeras os parezcan pocas, las lentejas crecen bastante y absorben mucha agua. Si es la primera vez que haces lentejas y dudas, peca mejor de menos que de más. (Habla la voz de la experiencia, la primera vez que hice lentejas me salieron para unas 6 personas más o menos y pretendía que fueran para 2, jeje)

PASO 5

Es hora de echarle el agua a esas lentejitas… Nosotros le hemos añadido 3 tazas de agua, pero puedes empezar por 2 e ir viendo si necesitan más, va a depender un poco del tipo de lenteja que hayas utilizado y de cómo te gusten a ti. 🙂

Mientras comienzan a hacer «chup, chup», parte el chorizo como más te guste, a Laura, por ejemplo, le encanta en dados pequeños porque dice que así parece que hay más. Y los añadimos a nuestro guiso.

PASO 6

Disfruta del olor que deja el guiso por toda la casa y que te transporta a estar con los tuyos, y en media horita más o menos, ya estarán listas.

A mí, personalmente, me parece que las lentejas están más buenas reposadas, porque se integran mejor los sabores y el caldo se espesa. Quiero decir que, quizás, estén aún más buenas al día siguiente, pero que si eres como yo, que piensas: ‘mira ya que las he hecho me las como que esto huele de vicio’, pues oye, ¡zámpatelas con gusto!

Os dejamos el paso a paso de la receta en el vídeo.

Un abrazo a todxs que por aquí sí se puede.

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